EL MAR Y SUS REFLEJOS

EL MAR Y SUS REFLEJOS
EL MAR Y SUS REFLEJOS

miércoles, 22 de noviembre de 2017

SOL DE MAR, LUNA DE RÍO
















SOL DE MAR, LUNA DE RÍO


Costas azules lejanas

En la oscura noche de silencios.

Influencia de luna cristal

Observada con ojos cerrados,

quimeras acuñadas

-un olvido imposible-

Eco de voz furtivo, el destino

perdido en los vientos.

El sol se tiende adormecido

con extravío de pigmentos

sobre el paño verde ondulante y frío.

Un mar en aparente calma.

Tu único sueño intrépido

Abraza a mis playas solitarias.

Rojiza puesta de sol sobre el río bravío.

Audaz -poniente-

Declara desnuda su osadía

La luna cristal amanecida

Despojada de restos marinos y nieve.

Solo arenas grises en la isla de ausencia.

Dormida bajo estrellas cómplices

Hay camalotes flotando el pensamiento

-desolados-

Guardianes fieles del beso quieto.

Ahora en su río dulce... Sola.



Beatriz Graciela Moyano

jueves, 24 de agosto de 2017

ESTÁN CONMIGO AQUÍ Y AHORA


ESTÁN CONMIGO AQUÍ Y AHORA

Hoy traje un bagaje de sombras ardientes.
La niña solitaria que fui, en dolientes horas
la adolescente temerosa y enigmática,
la muchacha segura, orgullosa de sus logros.


Están conmigo aquí y ahora, con rosas y espinas.
Todas ellas en mi alma, de las que estoy hecha,
Sus sombras ardientes, forman mis luces tenues.
Me iluminan a veces y otras riegan mi cuerpo.

Lagrimas salobres, sobre mi pecho mutilado.
tajos, heridas o flores de perfumados pétalos.
Hay vida, mi vida, que mezcla de sensaciones.
Hoy están aquí conmigo, todas estas, que soy y fui.

Yo y mis sombras conjugando mi hoy, insatisfecho.
Me niego a abrigarte esta noche, enemigo interno.
No me seducen tus verrugas crueles disfrazadas
Con rasgos de rebeldía melancólica.

Quizás, siempre han estado, pero hoy, las he llamado.
Actos de rebelde adolescente, con el llanto de niña,
con un grito silencioso, doliente el alma de mujer,
queriendo vivir, o tal vez renacer.

Beatriz Graciela Moyano

EL CARRUSEL II



EL CARRUSEL

Gira y gira sin cesar el carrusel de la vida.

Con cada vuelta que da, quiere ofrecerme su sortija.

¡Es un regalo! tómalo, parece decirme con la risa.

Corceles estáticos burlones y el carrusel se mueve más a prisa.

Estiro mi brazo pretendiendo atrapar de la vida las caricias, más cuando parece que las tengo, ellas esquivan presumidas

Espero otro giro… ya vendrá, la luz encandila ahora mi vista.

La música monótona me aturde y bajo la mano deprimida.

Estáticos corceles, ¿quién los quiere? girando sin sentido, giran, giran.

A mí me gusta la aventura, jugarme íntegramente por lo amado.

No quiero tu estúpida sortija, quiero danzar al viento acompasado 

Sigue girando tontamente, gira, gira. 

Tal vez algún día suba, dé unas vueltas, vea más claro.

Cuando amanezca con sonrisas, sin sueños desvelados 

Ahora quiero libertad, crines al viento 

Piel ardida por el sol agazapado.

Voy a salir al recate desde adentro.

A mi niña triste y solitaria recordando.

Gira y gira carrusel, sigue girando

Te recuerdo... la vida es hoy y me está llamando.

Debo encontrar algún atajo para soltar mis fantasías

y compensar con alegría, dulcemente, lo llorado.

Gira, gira sin cesar con tus corceles alineados.



Beatriz Graciela Moyano

martes, 7 de febrero de 2017

CUÉNTAME TÚ


                                  (Al buen escritor y gran amigo José V.Valdéz)



CUÉNTAME TÚ

Tú hombre navegante, que has devorado mar

Qué has soñado embrujado de murmullo

Qué bañaste tu cuerpo en brillo de estrellas

Y quemaste la piel a puro viento salino y sol.



Tú, callas las melancolías y nostalgias, cuéntame

Cuéntame la inmensidad del verde azulado

Esa mística existencial sobre nobles delfines.

Dime lo que quieras, certezas, vivencias o quimeras.



Tú que aspiraste libre, la brisa y su sal en proa

Cuéntame, sensible hombre de mar, ¿es cierto?

¿Esos bellos seres acompañan navegantes?



Cuéntame, la furia del implacable viento, sus azotes.

Las lunas y sus fases, cuéntame algo de los puertos

O el sol allá en lo infinito al amanecer, cuéntame tú.



Beatriz Graciela Moyano


miércoles, 8 de junio de 2016

POCO ESCRIBO












 
POCO ESCRIBO



Poco escribo... cuando permito,

cuando otorgo un incompresible permiso

a que mojen mis hojas.

Cuando el óxido frío y el viento

confluyen en el punto justo de las grietas.

No atino a frotar las manos para un alivio.

Dejo de escribir, o poco escribo

como en parálisis de vocablos,

huérfana criterio válido,

clamor ahogado, nudo

sin consonancia con la propia esencia.

Cúmulo rebelde que yace frío,

negado, en medio del timo,

se cobija y aloja con fatiga.

Pregón en aullido al desacuerdo

con lo fraudulento.

Grito demencial que me debo.



Beatriz Graciela Moyano

viernes, 8 de abril de 2016

CORAZA INFRANQUEABLE























CORAZA INFRANQUEABLE

Con actitud, firme de...

Todo está bien

defiende.

Ríos insatisfechos

circulan por las venas,

allí…

bajo la coraza,

barrera infranqueable.

Acariciar la piel sensible...

Todo un desafío.

Ser intangible libélula

Tenue vapor

Fragancia ebria o sutil

Suspiro de flor

Hechizo, incienso, fascinación.

Conjuro de tibiezas

O morir en el intento.



Beatriz Graciela Moyano  


jueves, 4 de febrero de 2016

“SI ACASO RESOLVIERAS”












“SI ACASO RESOLVIERAS”




Si acaso resolvieras revivir mis sentidos,

con la ausente pasión, que extraña mi locura.

¿Y si volviera a inspirar en ti, bríos calcificados

en la oscuridad, rincón solitario del olvido?



Si acaso resolvieras mirar mis ojos, ver el brillo.

Sin amnesia de sensaciones, sin descuido.

¿y si volvieras a resucitar mis veinte años

de tibios arrebatos y torbellinos encendidos?



¿Si acaso resolvieras combinar tu otoño de ocres dorados

y los mezclamos con mis primaveras amordazadas?



Podríamos soñar un plenilunio estival, 

en disfrute fugaz competir a correr nubes, 

-dejar que brille más el sol-

para compensar el ocaso, extinguir el frío.

Si acaso…resolvieras.