EL MAR Y SUS REFLEJOS

EL MAR Y SUS REFLEJOS
EL MAR Y SUS REFLEJOS

martes, 7 de febrero de 2017

CUÉNTAME TÚ


                                  (Al buen escritor y gran amigo José V.Valdéz)



CUÉNTAME TÚ

Tú hombre navegante, que has devorado mar

Qué has soñado embrujado de murmullo

Qué bañaste tu cuerpo en brillo de estrellas

Y quemaste la piel a puro viento salino y sol.



Tú, callas las melancolías y nostalgias, cuéntame

Cuéntame la inmensidad del verde azulado

Esa mística existencial sobre nobles delfines.

Dime lo que quieras, certezas, vivencias o quimeras.



Tú que aspiraste libre, la brisa y su sal en proa

Cuéntame, sensible hombre de mar, ¿es cierto?

¿Esos bellos seres acompañan navegantes?



Cuéntame, la furia del implacable viento, sus azotes.

Las lunas y sus fases, cuéntame algo de los puertos

O el sol allá en lo infinito al amanecer, cuéntame tú.



Beatriz Graciela Moyano


miércoles, 8 de junio de 2016

POCO ESCRIBO












   POCO ESCRIBO



Poco escribo... cuando permito,

cuando otorgo un incompresible permiso

a que mojen mis hojas.

Cuando el óxido frío y el viento

confluyen en el punto justo de las grietas.

No atino a frotar las manos para un alivio.

Dejo de escribir, o poco escribo

como en parálisis de vocablos,

huérfana criterio válido,

clamor ahogado, nudo

sin consonancia con la propia esencia.

Cúmulo rebelde que yace frío,

negado, en medio del timo,

se cobija y aloja con fatiga.

Pregón en aullido al desacuerdo

con lo fraudulento.

Grito demencial que me debo.



Beatriz Graciela Moyano

viernes, 8 de abril de 2016

CORAZA INFRANQUEABLE























CORAZA INFRANQUEABLE

Con actitud, firme de...

Todo está bien

defiende.

Ríos insatisfechos

circulan por las venas,

allí…

bajo la coraza,

barrera infranqueable.

Acariciar la piel sensible...

Todo un desafío.

Ser intangible libélula

Tenue vapor

Fragancia ebria o sutil

Suspiro de flor

Hechizo, incienso, fascinación.

Conjuro de tibiezas

O morir en el intento.



Beatriz Graciela Moyano  


jueves, 4 de febrero de 2016

“SI ACASO RESOLVIERAS”












“SI ACASO RESOLVIERAS”




Si acaso resolvieras revivir mis sentidos,

con la ausente pasión, que extraña mi locura.

¿Y si volviera a inspirar en ti, bríos calcificados

en la oscuridad, rincón solitario del olvido?



Si acaso resolvieras mirar mis ojos, ver el brillo.

Sin amnesia de sensaciones, sin descuido.

¿y si volvieras a resucitar mis veinte años

de tibios arrebatos y torbellinos encendidos?



¿Si acaso resolvieras combinar tu otoño de ocres dorados

y los mezclamos con mis primaveras amordazadas?



Podríamos soñar un plenilunio estival, 

en disfrute fugaz competir a correr nubes, 

-dejar que brille más el sol-

para compensar el ocaso, extinguir el frío.

Si acaso…resolvieras.


jueves, 3 de diciembre de 2015

VIVIENDO VIDA



Poesía gauchesca

(Vocabulario gaucho)

“Viviendo vida”


Y al fin… yo nunca juí santa,

tampoco pretendí serlo,

Hice de todo en la vida.

De experiencia es que se apriende.



Le digo aunque con sofoco 

En el cuero están las marcas

Si es de su gusto, que muestre.


¿Arrepentida?… a veces,

esas marcan no se ven,

se pintan en transparente.

Siempre me gané lo mío,

no me animan intereses.


Ando sola en este mundo,

acompañada... parece.


El sol brilla para mí,

sale cuando amanece.

No lo veo, lo presiento,

la mañana me adormece,

por que en las madrugadas,

escribo versos… hecho humo,

hasta que el sueño me vence.


Con la entrada de un cliente,

mi sonrisa… aparece.

Vivo la vida que puedo,

al que no le guste… que rece.


Siempre juí fiel y derecha,

la vida nada me debe.

Pa’ su bien o pa’ su mal,

la cría lleva mis genes.


Queda algo que apriender,

si no... ya hubiera partido,

no creo que falte mucho,

me eximieron tantas veces.


Ando sola en esta vida,

acompañada... parece.


Y si en un día de estos llueve

me bendice y me compriende

le digo Adiós a este mundo

que el placer.... es pa’ los reyes.



Beatriz Graciela Moyano

miércoles, 2 de diciembre de 2015

SOBRE EL FINAL DE LA TARDE



SOBRE EL FINAL DE LA TARDE



Fue sobre el final de la tarde,

cuando el sol se hundía en el horizonte.

Escuchó una voz sin sonido

Sintió la frialdad de sus frases

y las demandas sin sentido

-efecto ni afecto-

Vio unas pocas hebras de plata

El estuche gastado por el tiempo

que sin clemencia, había borrado

lo más valioso que lucía...

La galera que le distinguía

junto a su juventud

-ahora vencida-

Dentro del laberinto pudo ver

con los ojos cerrados.

Comprendió la mirada

que ya no era.

Ahogada al inspirar

la sorprendente causal,

durmió sin sueño.

Daga misteriosa y repentina,

con desaire insultante.

La piel se eriza y desploma

La garganta grita muda.

No hay nadie escuchando la nada.

Es un abismo de recuerdos rotos.



Beatriz Graciela Moyano
Diciembre 2015